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Un apacible comienzo
de la vida

Epi-no Delphine Plus

El nacimiento de tu bebé es un pequeño milagro que implica emociones, expectativas, entusiasmo y una gran alegría. ¡También es un duro trabajo! Preparándote antes del parto puedes facilitar el comienzo de la vida de tu bebé al ejercitar la musculatura pélvica y perineal con el EPI-NO Delphine Plus.

El masaje perineal antes del nacimiento ayuda pero no es suficiente para prevenir el alto porcentaje de daños perineales que experimentan las mujeres durante el parto. Los desgarros del periné pueden causar infecciones y cicatrices (relacionados a veces con dolor durante el coito).

Posteriormente, como resultado del embarazo y del parto, existe la posibilidad de padecer incontinencia urinaria y/o prolapso vaginal (véase la sección Recuperación posparto con EPI-NO Delphine Plus ejercitando los músculos del suelo pélvico y el uso del biofeedback).

Aprender a hacer tus ejercicios pélvicos correctamente es algo que te beneficiará para el resto de tu vida.

La idea que condujo al desarrollo del EPI-NO se origina en África, donde algunas mujeres embarazadas insertan suavemente una calabaza en su vagina para estirar los músculos pélvicos, y así facilitar el parto natural y reducir el riesgo de desgarros perineales.

De esta antigua costumbre africana -aún en uso en la actualidad-, se creó el programa de ejercicios con el balón hinchable del EPI-NO y se desarrolló este moderno dispositivo médico.

Un estudio alemán sobre el EPI-NO (Schuchardt et el al. 2000) midió el nivel de ansiedad, el uso de analgésicos, la duración del parto durante la segunda fase, los resultados sobre el estado del periné y el índice de Apgar después de 1 y 5 minutos. El estudio reflejó que "con el entrenamiento diario con el EPI-NO, es posible reducir la ansiedad del momento del parto considerablemente. Al reducir la ansiedad también es posible acortar el tiempo de la segunda fase del parto, así como la necesidad del uso de analgésicos. Gracias a una pre-expansión más lenta y suave de la vulva y la vagina regulada por la propia mujer, ha sido posible reducir notablemente los daños perineales."